Cómo planchar hama beads paso a paso
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Cómo planchar hama beads paso a paso: temperatura, cuántos segundos, papel de horno, planchar por una o por las dos caras y errores que evitar.
Planchar es el paso que decide si dos horas colocando abalorios acaban en un llavero o en un disco alabeado. Dura veinte segundos y no tiene deshacer, así que conviene saber qué debe pasar exactamente: la parte de arriba de cada abalorio se ablanda y se suelda a sus vecinos mientras los agujeros siguen abiertos. Todo lo que vaya más allá de eso está pasado de plancha.
Prepara la mesa antes de enchufar nada
Trabaja sobre una superficie dura y resistente al calor: la encimera de la cocina, no la tabla de planchar, cuyo acolchado deja que la placa se doble y tumbe los abalorios. Pon la plancha a temperatura media, unos 150 °C, y apaga el vapor del todo. El vapor lanza agua sobre el plástico y deja marcas blanquecinas.
Cubre la placa terminada con una hoja de papel de horno más grande que el diseño, apoyada sin apretar. Ese papel no es opcional: reparte el calor, evita que el plástico fundido toque la suela y te deja ver los abalorios mientras cambian.
Plancha
Apoya la plancha sobre el papel y muévela en círculos pequeños, plana y sin detenerte. A los diez segundos los abalorios empiezan a brillar y sus contornos se redondean. Levanta el papel y mira. Lo que buscas son abalorios unidos por los bordes con los agujeros todavía abiertos: un panal, no una lámina.
Si una esquina sigue suelta, vuelve a tapar y dale cinco segundos más solo en esa zona. Fundir un poco más es fácil; despegar lo fundido es imposible.
Una cara o las dos
Para un llavero, o para cualquier cosa que se vaya a manipular, plancha las dos caras. Plancha la primera, deja enfriar un minuto, despega la pieza de la placa, dale la vuelta y plancha el reverso algo menos: el plástico ya está caliente y reacciona antes.
Para cuadros que van enmarcados o imanes que solo se ven por delante, con una cara basta y queda mejor: el reverso sin fundir conserva la textura de los abalorios y la pieza queda más gruesa.
Déjalo enfriar en plano
Aquí es donde se tuerce casi todo. El polietileno sigue encogiendo unos minutos después de retirar el calor, y encoge más por la cara planchada. Deja la pieza sobre una superficie plana, pon el papel encima y súbele un libro pesado durante dos o tres minutos. Las piezas grandes, las que ocupan varias placas de 29×29, lo necesitan todavía más que las pequeñas.
Cuatro errores que conviene evitar
El primero, demasiado calor: en la posición del algodón los abalorios se derriten en segundos. El segundo, demasiado tiempo, que se ve igual. El tercero, cruzar la casa con la placa llena; plancha cada placa donde la montaste y, en un cuadro de varias placas, funde cada una en cuanto esté terminada. El cuarto, planchar directamente sobre los abalorios sin papel, que suelda plástico a la suela.
Si una pieza sale combada, casi siempre se salva con un repaso de plancha por la cara cóncava y un enfriado bajo peso.
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