Qué son los hama beads y qué comprar
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Qué son los hama beads, en qué se diferencian mini, midi y maxi, cómo se comparan Hama, Perler, Artkal, Nabbi y Pyssla y qué comprar para empezar.
Los hama beads son pequeños cilindros de plástico de colores que se colocan sobre una placa con pinchos y se funden después con la plancha. Al derretirse por arriba, los abalorios se sueldan entre sí y forman una lámina rígida: un llavero, un posavasos, un cuadro. La afición se llama de forma distinta en cada país —perler beads en Estados Unidos, perles à repasser en Francia, Bügelperlen en Alemania—, pero el material y el método son los mismos.
De qué están hechos
Cada abalorio es un tubito de polietileno de baja densidad con un agujero en el centro. Ese plástico empieza a ablandarse hacia los 105–115 °C, bastante por debajo de lo que da una plancha doméstica en la posición del algodón, y por eso bastan unos segundos de calor medio a través de papel de horno para fundir una placa entera. El agujero no es decorativo: deja que el calor entre en el abalorio y es lo que da al resultado ese aspecto de panal.
Tamaños: mini, midi y maxi
El midi mide 5 mm de ancho y 5 de alto, y es lo que se entiende por "hama beads" mientras nadie diga lo contrario. En una placa cuadrada estándar caben 29×29, es decir, una pieza de unos 14,5 cm de lado.
El mini mide 2,5 mm en Hama y Nabbi, y 2,6 mm en Perler y Artkal. Cabe cuatro veces más detalle en el mismo espacio, lo cual lo convierte en la opción para retratos y sprites pequeños, pero conviene tener pinzas y buena luz. El maxi, de 10 mm, existe para los más pequeños de la casa.
Los tamaños no se mezclan. Un patrón de 29×29 midi es otro objeto físico en mini, así que la primera decisión siempre es el tamaño.
Hama, Perler, Artkal, Nabbi y Pyssla
Hama es danesa y la más común en España; Perler es la americana; Artkal es china y tiene la gama de colores más amplia, con tonos apagados que van muy bien para fotos; Nabbi es la otra escandinava, y Pyssla es la marca de IKEA, barata y perfectamente válida. Las cinco fabrican midi de 5 mm y sus placas son compatibles entre sí.
Lo que cambia de verdad son las paletas. Perler pone nombre a sus colores, Hama los numera (el H21 es el rojo), Artkal usa códigos de letra y número. Un patrón vale lo que vale la paleta con la que se dibujó, y por eso las herramientas de esta web te piden la marca antes que nada: prueba el conversor de imagen a patrón o dibuja desde cero en el editor de patrones y cada color llevará el código que viene impreso en la bolsa.
Qué comprar para el primer proyecto
Un bote de 3.000 a 5.000 abalorios con diez o quince colores, una placa cuadrada de 29×29, papel de horno —o el papel de planchar que viene en la caja— y una plancha. Nada más. Los bolígrafos de abalorios y las torres de almacenaje pueden esperar a que sepas si esto te engancha.
Si quieres tener algo que hacer esta misma tarde, la galería de patrones gratis trae plantillas con el recuento de abalorios impreso, así que puedes comprobar que tienes suficiente de un color antes de empezar y no a mitad. Y cuando quieras convertir tu propia foto, el creador de patrones hama beads lo hace en el navegador.