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Convertir una foto en patrón de hama beads

3 min de lectura

Ilustración de portada de Convertir una foto en patrón de hama beads

Cómo convertir una foto en un patrón de hama beads: tamaño en cuentas, cuántos colores dejar, cuándo activar el tramado y cómo quitar el fondo.

Un patrón de hama beads es pixel art con lista de la compra. Convertir una foto significa tirar casi toda la información: una imagen de doce megapíxeles acaba siendo 841 abalorios en una placa. El trabajo consiste en decidir qué sobrevive. Esto es lo que hace cada control del conversor y cómo tomar esas decisiones.

Primero, el tamaño en abalorios

Todo lo demás depende de este número. Una placa de 29×29 es lo normal y funciona para iconos, logotipos, corazones, sprites de videojuego y mascotas fotografiadas de cerca. Una cara humana necesita unos 50 abalorios de ancho para que los ojos dejen de ser dos manchas oscuras, o sea una cuadrícula de 2×2 placas. Un paisaje o una figura entera piden 80 o más, y ahí ya se compran abalorios por millares.

Recorta antes de convertir. Un recorte ajustado a 29 abalorios gana siempre a uno abierto a 58, porque los abalorios caen donde está el motivo en vez de en el fondo.

Elige el número de colores

El conversor reduce la imagen a un número fijo de colores tomados de una paleta real —Hama, Perler, Artkal, Nabbi o Pyssla—, de modo que el resultado se pueda comprar y no solo mirar. Entre ocho y doce colores dan un acabado limpio, de cartel. Entre dieciséis y veinte conservan el sombreado fotográfico. A partir de treinta lo que añades son colores de los que tienes un puñado.

Sube un poco el brillo y el contraste antes de reducir. Las paletas de abalorios son muy saturadas y una foto plana se convierte en barro en cuanto solo le quedan doce tonos.

Tramado: cuándo ayuda

El tramado alterna dos colores en damero para que, a un metro de distancia, el ojo los mezcle en un tercero. Así una paleta de doce colores puede resolver un atardecer. Úsalo en fotos con degradados —cielo, agua, piel— y desactívalo en dibujos de línea, logotipos y todo lo que tenga superficies planas grandes, donde solo añade motas que luego hay que colocar una a una.

Quita el fondo

Casi todas las fotos traen un fondo que no interesa: cuesta cientos de abalorios y tapa el motivo. Con el borrador de fondo eliges el color de detrás del sujeto, subes la tolerancia hasta que desaparezca del todo y decides si quitas solo la zona que toca los bordes o ese color en toda la imagen. Lo que queda es una pieza recortada, que es justo lo que quiere ser un llavero.

De la plantilla a los abalorios

Cuando la vista previa te convenza, exporta el PDF: imprime una placa de 29×29 por página con los códigos de color y la lista de abalorios, así puedes contarlos antes de empezar. El conversor de imagen a patrón hace todo esto en el navegador, y cualquier resultado se puede abrir en el editor de patrones para corregir a mano un abalorio suelto.

¿Es tu primera vez? Lee la guía para planchar hama beads antes de calentar nada, y échale un vistazo a la galería de patrones gratis para empezar por algo que no necesita conversión.

Preguntas frecuentes

¿Qué tamaño le pongo a mi foto?

Empieza por 29×29, una placa. Una cara necesita unos 50 abalorios de ancho para que los ojos se lean como ojos, es decir cuatro placas; los logotipos y las formas simples funcionan bien con 29.

¿Cuántos colores debe tener un patrón?

Entre 8 y 20. Menos queda gráfico y sale barato; más significa buscar colores de los que tienes tres abalorios. El conversor ajusta cada color al abalorio real que vende tu marca.

¿Activo el tramado?

Con fotos que tienen cielos, piel o degradados, sí: simula tonos que la paleta no tiene. Con ilustraciones planas y logotipos, no, porque llena de ruido zonas que deberían ser lisas.

¿Se sube mi foto a algún servidor?

No. La conversión se hace entera en tu navegador: la imagen nunca sale de tu dispositivo y no se sube a ningún servidor.

Crea tu propio patrón

Convierte una foto en una plantilla de cuentas desde el navegador o coloca tú mismo las cuentas en el editor. Las dos herramientas son gratis e imprimen en PDF.

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